Balance y resumen de lo que he hecho este 2017

Esto es todo lo que entrenado en los últimos 8 años. Que buenos fueron aquellos principios de década.

Para resumir escribiré que estoy satisfecho deportivamente hablando con el 2017. Haciendo un repaso rápido a mi perfil de Garmin, y sin haber acabado todavía el 2017, resulta que he estado 213 horas con el Garmin conectado, es decir, haciendo deporte o cualquier actividad física. Eso es mucho mejor en el 2016 en el que acumulé menos de 200 horas entrenadas, 197 para ser exactos. Las sesiones han sido mucho más cortas, eso significa que he aprovechado la mínima oportunidad para pulsar el «Start» en muchos más momentos. 210 sesiones este año frente a las 145 del anterior.

Estoy satisfecho porque al igual que el año anterior la disponibilidad diaria que tengo debido a mi trabajo me deja poco margen. Entre semana solo puedo entrenar si a las 07:45 ya estoy en la ducha y por la noche puedo hacerlo pero a partir de las 20:45. Creedme que a esas horas después de todo el día trabajando tampoco estoy muy motivado. Por el contrario los fines de semana los intento exprimir bastante bien así como los días libres, vacaciones y puentes. Es la única manera. Todo eso teniendo en cuenta de que esos huecos también los aprovecho para todo lo demás, ya sea descansar o preparar la semana para seguir trabajando, atender las obligaciones del día a día, estar con amigos y familia, tener tiempo de ocio, estudiar e incluso dormir. Así que a grandes rasgos el poder encajar todo eso en 365 días y sacar esas 213 horas a falta de dos semanas para acabar el año no está tan mal.

La satisfacción deportiva viene también por otras partes. Por un lado las competiciones que he hecho, algunas están aquí y de otras no he escrito ni la crónica… La mitja de Sitges, la de Gavà, el Duatló de Montmeló y el de equipos de El Prat, la cicloturista de La Mussara corta, la Treparriscos, la Behobia-San Sebastián, la Sansi de Viladecans y la que correré el 31 de diciembre dels Nassos. Los tiempos y el rendimiento en todas ellas fueron bastante buenos para lo que entreno y me hacían exclamar casi siempre eso de ¡No estamos tan mal! Además me lo he pasado genial compitiendo.

Por otro lado me he mantenido en buena forma y he logrado mantener mi peso estable y buena salud, sin lesiones ni dolores. Quizás la espinita que tengo más clavada sea no haber hecho ningún triatlón. Estaba apuntado al de Gavà pero aquel día me levanté con fiebre y decidí no competir. La fiebre se sumó a la pereza y me sirvió, por qué no decirlo, de excusa perfecta.

En cuanto a buenos propósitos para el 2018 no sé muy bien como plantearlos. De hecho no tengo muy claro como va a ir mi vida en cuestión de trabajo en los próximos meses. En cualquier caso no voy a ser muy ambicioso. Si consigo poder incrementar un poquito el ritmo como he hecho este año, mejorar mis resultados sensiblemente y competir en algún triatlón definitivamente ya estaré más que satisfecho. En cuanto a los entrenamientos la intención es aprovechar de una vez por todas mi abono en la piscina aunque no las tengo todas conmigo porque me repito demasiado a menudo ese mantra sin que se acabe de hacer realidad. También quiero poder entrenar un poco más la bicicleta, aunque sea indoor y sacar tiempo para competir en alguna prueba más. No estaría mal intentar meter alguna sesión extra de entrenamiento entre semana y que la consiga mantener durante todo el año.

Lo que sí que puedo asegurar que va a pasar este 2018 es que voy a intentar pasarlo igual de bien, otro año más. Porque si sigo aprovechando todo lo que puedo y se me ofrece en cada momento, no puedo pedir más. Eso en todos los sentidos es éxito asegurado y buen balance.