Crónica del Duatlón de Granollers: “No regrets” by Edith Piaf (Excusas varias by me)

Da la casualidad que iba a titular esta entrada “reproches” y antes de encender el ordenador he mirado en mi colección de LP’s. Me apetecía escuchar uno de Donna Summer y justo cuando saco la funda veo otra con un disco de Edith Piaf, un recopilatorio de 1972 de la casa EMI. Entonces me digo a mi mismo que primero escucharé el de Edith Piaf y luego el disco de Donna Summer. Coloco el disco de Piaf en la bandeja, empieza a girar, la aguja se posa y la evidente “La Vie En Rose” sale por el altavoz. Mientras tanto el ordenador se va encendiendo para escribir esta entrada y antes de que pueda entrar al panel de administración para añadir un nuevo post acaba la primera canción y suena la de “No Regrets”, la versión inglesa de “Non, je ne regrette rien”. Lo primero que me viene a la cabeza es lo poco acostumbrado que estoy a escucharla en ese idioma y lo segundo es que antes de ponerme a escribir le voy a cambiar el título y voy a escribir la crónica del Duatlón de Granollers sin reproches pero con excusas varias.

Finalmente no competí en Granollers. En su lugar me quedé en la cama. Fuera hacía frío, estábamos en plena ola de bajas temperaturas y lluvias. En Montmeló estaban bajo cero. Montmeló estaba lejos. En la cama se estaba muy bien y tengo muy pocas oportunidades de despertarme a la hora que me de la gana. Además tenía cosas qué hacer. Pero también es verdad que el lunes por la mañana lo tenía libre en el trabajo. Otra cosa cierta es que la noche anterior había hecho vida social. La vida social es aquel espacio libre y sin obligaciones en la que se está con amigos o con familia haciendo cosas entretenidas. Es un tipo de vida al que menudo los deportistas aficionados con poco tiempo de ocio tienen que administrar muy bien debido a los madrugones que nos cascamos para poder entrenar y a su vez administrar mejor esa vida social. Lo que ocurría también es que estaba resfriado, sin grandes molestias todo sea dicho, pero lo suficientemente poco como para sumar otra excusa más. La semana anterior había tenido suficiente en el Duatlón d’El Prat y quizás por eso ahora estaba resfriado.

Finalmente me quedé en la cama y disfruté de mi día. En casa, calentito, a gustito y convaleciente. Non, je ne regrette rien

 

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