Descartada una lesión grave en mi espalda

Ayer fui al osteópata y vio el TAC de mi espalda. Parece ser que mi lesión se debe a una cuestión muscular. Nada de espondilolisis, fisuras, roturas o cosas por el estilo. Estoy con una alegría contenida, pues hasta que no obtenga el diagnóstico -y tratamiento- del reumatólogo el próximo diciembre no me quedaré tranquilo. 
Lo que más rabia me da es haber estados con dolores, que actualmente tan solo son molestias, desde el pasado julio para una cosa que se podía haber solucionado en pocos días o semanas… Un pinzamiento o contractura venido a más que me ha incapacitado para entrenar y me ha dificultado enormemente poder hacer con normalidad mis actividades diarias. Al final ha tenido que ser el paso eterno del tiempo, la paciencia y la resignación y ese autoconsuelo de “no hay mal que cien años dure” el que acabe curándolo todo. Eso y unos cuantos billetes azules de visitas al osteópata.
A pesar de que todavía sigo con alguna pequeña molestia y no estoy enderezado del todo, voy a empezar a entrenar de nuevo mientras todo va volviendo a su lugar en mi cuerpo. De manera muy suave y progresiva voy a empezar a sacarle minutos al reloj de donde sea para ponerme en forma y sentirme mejor a todos los niveles. Automotivarme de alguna manera y hacer algo ya, aunque supongo que todavía le quedan un par de visitillas al fisio. Esto no puede seguir así.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *