Problemas, soluciones y usos de la cinta del Pulsometro

Conozco pocas cintas de pulsómetro que no les den problemas a quien las usa. La razón no es la calidad, ya que muchas de ellas son de buenas marcas. El problema más común es que el pulsómetro se vuelva loco, es decir, que marque un ritmo de pulsaciones desorbitadas estándo en reposo o en las primeras fases del calentamiento o en cualquier situación en la que lo que marca no corresponde con la realidad. A mi también me pasó eso con mi primera cinta del pulsómetro para Garmin 310XT
Creí que podía ser un problema de la pila. Así que las cambié por otras. Al ver que el problema persistía pensé que al cambiarle la pila y al perder la estanqueidad del dispositivo, le había entrado agua que lo hacía funcionar mal. Así que me deshice de la cinta. Dejé de usarla durante un tiempo y me compré una nueva.
Con mi nueva cinta de pulsómetro no he tenido de momento ningún problema. Humedezco los detectores antes de empezar a usarla y me capta bien las pulsaciones siempre, sin cifras desorbitadas. Creo que la clave está en lavar bien la cinta del pulsómetro una vez se acaba de usar. Creo que las sales que el mismo sudor genera y se solidifican provocan que el dispositivo empiece a funcionar mal, así que una posible solución que hasta ahora estoy aplicando con éxito es esa, lavar con agua después de su uso, una previsión que antes olvidaba de aplicar en ocasiones y que de momento parece que da resultado.
Comprar una cinta de pulsómetro Garmin no es una cosa barata. Pienso que merece la pena perder unos segundos en el grifo lavándola después de cada sesión. Podemos aprovechar la ducha post-entreno si se prefiere.

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