Semana 26: Retorno a las viejas sensaciones

Después del KO técnico, del bajón de forma que he ido arrastrando en el último mes y la carrerilla de entrenos que inicié hace unos días, ésta semana me he vuelto a reencontrar con las buenas sensaciónes. Esa producción en masa de endorfinas que la actividad física genera en mi cuerpo. El sufrimiento gratificante. Pulmones que ensanchan el pecho para llevar oxígeno a los músculos a punto del colapso, sudor resbalando por la nuca y la frente y satisfacción total después de una buena ducha y una siesta reparadora.

Todo esto genera ganas de volver a competir con ilusión y ponerme a prueba, pero con cabeza, no a lo loco, siguiendo los entrenos e intentando frenar el impulso que puede que haga que me pase de la ralla. Esto de los entrenos suele ser un sube y baja emocional, dónde algunas veces uno está eufórico por los resultados para pasar al pesimismo por unos días en el dique seco.

La semana 26 ha acabado con casi 12 horas de actividad. Calidad en la carrera a pie con un fartlek campo a través y series en pista. Desde mediados de abril había acumulado tan solo una sesión de natación en el mar, y estos últimos 7 días unos 5000 metros de agua, eso sí, en la piscina debido al mal tiempo. Y en bicicleta una sesión de spinning y el plato fuerte, 120 kilómetros en la Terra de Remences 2010 donde disfruté muchísimo y que pronto acompañaré de su correspondiente crónica.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *