Como no sentirse mal cuando no se entrena

Tener una meta suele ser la mejor manera de tirar adelante. Un plan de entreno asumible y adaptado a nuestras circunstancias reales, tiempo libre y capacidad. Lo mejor del viaje es el trayecto hasta llegar a nuestro destino.

Me pasa que hay épocas en que entreno menos. En que me salto sesiones. En que no puedo salir. Alguna de esas veces mi mente busca excusas para no hacerlo, algunas realmente convincentes. No es preocupante. A todos nos pasa. A los que no nos ganamos la vida con el deporte nadie nos lo va a recriminar, salvo nosotros mismos.

Y ese es precisamente el problema. Nosotros mismos podemos ser los más duros. El sentimiento de culpa aflora, nos sentimos mal y nos arrepentimos. Al día siguiente entrenamos el doble para recuperar el tiempo perdido, no siempre acertadamente. Otras caemos en un bucle de sedentarismo que se alarga varios días, o incluso semanas.

Si hay algún día suelto en el que no salgo a entrenar (salvo los días de fuerza mayor o de obligado reposo) sigo una estratégia que me alivia el sentimiento de culpa. Invertir el tiempo en algo realmente útil. Trabajo, hago faenas de la casa, estudio o arreglo asuntos y recados pendientes. Uno piensa que aunque no haya entrenado, como mínimo no ha desperdiciado el tiempo en nada inútil.

Pero si esos días sueltos se multiplican y pasan a ser habituales hago otra cosa. No hay que darle demasiadas vueltas ni martirizarse. Puede ser desmotivación, cansancio, falta de ganas o simplemente la ausencia de una meta qué perseguir. Reflexionar y pensar qué es lo que nos ha llevado a ese punto. El remedio siempre suele venirme por la misma vía. Encontrar un objetivo. Marcarme una competición en el horizonte. 

Esos días los aprovecho para autoestimularme de nuevo, navegar por blogs, buscar información de la carrera y sobretodo marcarme y planificarme un buen plan de entreno para cruzar la meta en esa competición. Pequeñas fases de consolidación que sean asumibles. Conocerse uno mismo y saber hasta dónde se puede llegar, sin castillos en el aire y con los pies en el suelo. Y sobretodo disfrutar del camino sin rebasar el límite de velocidad.

Un comentario en «Como no sentirse mal cuando no se entrena»

  • el 30 mayo, 2013 a las 5:59
    Enlace permanente

    Una buena motivación de uno mismo es muy importante de cara a cualquier reto… pero yo creo que eso se va y se viene dependiendo de las sensaciones que vallas encontrando por el camino, con los entrenos diarios.

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.