Combinar comidas y cenas con amigos y familia, excesos varios y resfriado no le deja a uno mucho margen de maniobra para sentirse pletórico y tener buenas sensaciones. Hoy lo he notado en los 70 km en bici en los que me he arrastrado por las cuestas del Garraf. Así que en mi primera semana de vacaciones he estado bastante débil. No ha salido como yo tenía previsto, con sesiones dobles de mañana y tarde para aprovechar el extraordinario tiempo libre del que dispongo. Al final han sido 7 horas de entreno con 25 km de carrera a pie, 3000 metros de natación más la bicicleta de hoy. Pese a todo aún quedan unos días más para aprovechar y las cifras, teniendo en cuenta las circunstancias, tampoco son muy diferentes a lo que estoy acostumbrado. El jueves despediré el año corriendo La Cursa dels Nassos de Barcelona, me lo tomaré como un entreno más y mientras tanto a ver si el tiempo acompaña y puedo aprovechar mejor las vacaciones y doblar entreno algún día. La foto de arriba es de la salida conjunta de hoy, no me ha dado tiempo a ponerme para salir, pero se distingue mi casco detrás, jeje.