Lejos de mi nula afición por la mal llamada “fiesta nazional” ayer hice mi particular vuelta al ruedo bordeando por carretera todo el Parc Natural del Garraf. Tres horitas para 78 km y poco menos de 1000 metros de desnivel bajo un sol de justicia que dejó bajo mínimos mis reservas de líquido de los ardientes bidones.
Buena salida, sí señor.