Raining and running
Pese a que hoy me he comido 15 minutos de los 90 de running que tocaban en el entreno de hoy, ha sido un día de los bonitos, de los que la fuerza de voluntad gana a las inclemencias meteorológicas. Guantes, mallas largas de las de invierno y sudadera reflectante. Salgo a la calle y veo que llueve. Vuelvo a subir las escaleras pero no para quedarme, sino para recoger el chubasquero de la percha. De vuelta decido cambiar la ruta planeada y me quedo por los alrededores por si la cosa empieza a apretar no me pille demasiado lejos. La lluvia repiquetea en mi chubasquero, empieza a empapar mi cabello. Los coches no se percatan de mi presencia en los pasos de peatones. Me cruzo con pocas personas con las puntas de sus zapatos empapadas, la única parte del cuerpo que sus paraguas no cubren. Chapoteo en los charcos. Doy vueltas al parque y los pinos lloran sobre mi cuerpo a mi paso. El agua que resbala por mi cara desemboca en la comisura de mis labios y sirve de efimero avituallamiento. Disfruto de cada zancada solo conmigo mismo. Y pienso. Y mientras corro en una urbanización solitaria la noche ya es negra. Subo un pequeño montículo y en el horizonte, Barcelona, difuminando el brillo de las estrellas y deborando la luz de la Luna con el haz de sus focos y farolas. Acabo mi entreno, empapado y satisfecho. Ropa a la lavadora. Ducha de agua caliente y a seguir disfrutando del fin de semana.
Dias asi me gustan.Yo ademas me llevo la gorra y encima le meto la capucha del chubas…
Saludos !
Una pasada de entrada. Me ha gustado mucho y aunque te hayas comido algunos minutos de entreno, cuenta el doble en dias asi. Enhorabuena
Es en esos dias donde se despejan todas las dudas… efectivamente, no estamos bien de la cabeza. Pero, ¿y lo que disfrutamos?.
Un saludo y bonita entrada.
Y que te quiten lo "rodao".
Es un placer, esos dias parecen que no cansan.