Somos hombres del tiempo
Los días de lluvia, viento, demasiado sol o frío son los responsables de muchas horas de sueño y holgazanería extras. No negaremos que a veces también esas horas han podido evitar resfriados o reportar en algo positivo. Pero si el triatlón te atrapa entre sus garras los hombres del tiempo que todo el mundo llevamos dentro empiezan a salir. Nos convertimos en expertos con argumentos mucho más sólidos que los que damos en cualquier conversación de ascensor. Empezamos a interpretar, como si fuéramos campesinos de épocas pretéritas, las señales en el cielo.
Miramos a las nubes el día antes del entreno o la competición, olemos el viento y analizamos su trayectoria, incluso nos conectamos a Internet para mirar distintos partes, radares de precipitación y predecimos… “Mañana si salgo a partir antes de las 7 no pasaré tanto calor”, o bien, “si tiramos en aquella dirección vamos evitando la tormenta”, “por aquel camino el aire nos irá a favor”, “en esa carretera hay hielo”, “por aquella ruta el sol da a partir de la tarde”, “seguro que por allí hay barro”, “el mar está picado y han salido las medusas” “en aquella playa hay algas”…
Cuando la rutina de entrenos aspira a ser una cosa seria e indispensable para cumplir con tus objetivos empiezas sin darte cuenta a valorar multitud de factores que la gente normal no aprecia. Preparamos la ropa con detenimiento para escoger la que mejor se adapte a la circusntancias. Abrimos las persinas aún con los ojos pegados para mirar al cielo. Sacamos el brazo a la calle para tener una primera idea de la temperatura. Miramos si hay charcos en el suelo o la carretera está mojada. Escribimos mensajes a nuestros compañeros de fatigas para ver qué van a hacer ellos al final. Sucumbimos o vencemos a la tentación de quedarnos en casa o planteamos alternativas indoor…
Somos deportistas y somos hombres del tiempo. Nuestra actividad física continua nos aporta un sentido extra que la vida sedentaria suele adormecer. Le robamos horas a la luz del sol, sacamos ventaja de las inclemencias meteorológicas y nos adaptamos a ellas para obtener la mejor cosecha de nosotros mismos.
Qué razón tienes en lo de que el tiempo es responsable de varias horas de holgazanería, yo si la meteorología no acompaña me quedo en casa, es una barrera que todavía debo salvar.
Admiro aquellos que salen a correr bajo un aguacero o con las temperaturas cayendo en picado por debajo de 0.
Por mí parte no suelo hacer sesudos anlisis sobre que tiempo se avecina, primero busco un momento libre para salir a correr, entonces miro si la climatología acompaña, y si todo es favorbale entonces adelante.
Saludos!
Yo soy hombre de mañana y si entreno a otra hora es por obligaciones personales.
Esta bien el articulo en lo general los runner suelen ser asi.
BUENO AMIGO FELICES FIESTAS Y BON NADAL