Cómo ya comentaba en la entrada de la semana de entrenos pasada, ésta no se preveía con el mismo volumen. Sin embargo he encadenado 4 sesiones con una duración no muy grande, 5 horitas pero bien aprovechadas, tres entrenos de natación y uno con series en pista. 8000 metros de agua en total pero con dos de los tres entrenos nadando 2500 y 3000 metros sin parar, rompiendo barreras mentales para afrontar el B de Banyoles sin miedo y de paso coger agujetas en los hombros. Sé que no es lo mismo una piscina que un lago, y nada tiene que ver un bañador a un neopreno, pero como mínimo mi cabeza sabe que es capaz que poder nadar esa distáncia de un solo tirón sin necesidad de sufrir excesivamente. Nunca antes lo había hecho. Contento por haberme metido de lleno estos días en la disciplina que más floja llevo. Ha sido una buena inyección de confianza.